El trance mental nos lleva a crear historias que una y otra vez nos alejan del presente. La verdadera transformación empieza ahora, es interior y accesible.
En los siguientes audios te acompaño a aprender las habilidades de conciencia para el bienestar y salud plena.
Practica mindfulness y autocompasión en tu vida diaria, con el propósito de cumplir con mi misión de ayudar a llevar paz al mundo.
Volviendo a estar practicas cotidianamente estas trabajando en tu bienestar y camino hacia la felicidad verdadera calmando tu cuerpo y aclarando tu mente. Dejar de esperar que algo cambie mañana, desde afuera o que lleguen tiempos mejores. Cultivando un estilo de vida con presencia, sencillez y sensibilidad necesaria para vivir plenamente aquí y ahora.
El cuerpo humano está en permanente comunicación con lo que ocurre dentro y fuera de nosotros. A través del sistema emocional y del sistema nervioso, nos envía señales que buscan protegernos, regularnos y recordarnos que somos seres vivos, sensibles y en relación.
Cultivar la conexión con lo simple, lo corporal, la naturaleza y el presente ha demostrado reducir el estrés y la ansiedad, mejorar el estado de ánimo, la concentración y promover una sensación general de bienestar. No se trata de soluciones mágicas, sino de un proceso gradual de autoconocimiento y cuidado.
Desde la neurociencia sabemos que el cerebro es plástico: puede aprender nuevas formas de responder. Esto permite desarrollar recursos para atravesar experiencias emocionales desafiantes y construir una vida con mayor equilibrio y sentido.
Las experiencias de ansiedad, estrés y trauma impactan en el sistema nervioso autónomo, activando distintos estados:
Activación simpática (lucha o huida)
Colapso o desconexión (vía vagal dorsal)
Conexión y seguridad (vía vagal ventral)
El objetivo no es eliminar estos estados, sino aprender a reconocerlos y regularlos, favoreciendo la sensación de seguridad, conexión y cuidado.
La regulación comienza con la atención plena:
Reconocer qué está ocurriendo en el cuerpo y la mente
Hacer una pausa antes de reaccionar
Registrar detonantes, pensamientos, sensaciones y acciones
Observar con amabilidad qué estrategias ayudan y cuáles intensifican el malestar
Detenerse, sentir el cuerpo y ofrecerle seguridad ayuda a salir del modo de emergencia que propone la mente ansiosa.
La respiración es una vía directa para regular el sistema nervioso:
Respiración abdominal o diafragmática
Respiración cuadrada
Respiración 4-7-8
Respiración consciente
Respiración nasal alternada
Respiración en movimiento
Soplo de fuego (en estados de colapso, con cuidado)
Siempre respetando tu ritmo, sin forzar.
Los sentidos ayudan a volver al presente:
Tomar hielo con las manos
Baño caliente
Manta o auto-contención
Música
Aromas agradables
Contacto táctil rítmico (abrazo mariposa, manos en pecho y rostro)
Movimiento corporal
La actividad física, realizada con una actitud amable y realista, es un potente regulador emocional:
Caminatas breves
Ejercicio suave
Bailar
Estiramientos
Menos es más. El movimiento al servicio del bienestar, no de la exigencia.
Mantener horarios regulares
Elegir alimentos nutritivos
Beber agua
Moderar cafeína, azúcar y comidas pesadas
Escuchar las señales de saciedad
Rutinas regulares
Reducir pantallas antes de dormir
Ambiente tranquilo, oscuro y ordenado
Evitar estimulantes por la tarde
El entorno también regula:
Orden y limpieza
Luz natural
Plantas, aromas, ventilación
Temperatura confortable
Espacio para moverse y descansar
El bienestar emocional se fortalece cuando equilibramos obligaciones y actividades placenteras. Integrar espacios de ocio, disfrute y descanso es tan importante como cumplir responsabilidades. Ambas dimensiones nutren la sensación de competencia, vitalidad y sentido.
Recordá: no se trata de dejar de sentir ansiedad, sino de aprender a cuidarte mientras está presente. Cada pequeño paso cuenta.
Hacer una pausa en la presencia y tomar Refugio en lo pequeño y
cotidiano:
Atención Plena es: “La conciencia no enjuiciadora que se despliega momento a momento, la cual se cultiva prestando atención de una manera específica: en el monto presente y de la manera menos reactiva y enjuiciadora posible, y con la máxima apertura del corazón” Jon
Kabat-Zinn
Hacé pausas en el día, observá sin juzgar sentimientos, sensaciones, pensamientos, impulsos.
Elegí alguna actividad que hagas plenamente conciente, abriendo tus sentidos mientras la haces. Lavarte los dientes, comer, caminar, hablar con una persona, trabajar, actividad física.
Toma dos o tres pausas en el día tomando refugio en la respiración o un amarre sensorial (sonidos, gusto, olfato, visión, tacto), podés escuchar una guía de mindfulness.
Reconocer: Que necesitas para nutrir tu la libertad interior? ¿Quécondicionantes aprendidos te detienen (creencias, recuerdos,
reglas)? ¿Cuáles son las barreras emocionales para soltarte y ser plenamente vos?
Podés cultivar el autoconocimiento teniendo un cuaderno personal para expresarte cada vez que te inspira!
“Tu cuerpo es una vía natural de entrada a la presencia” por eso las prácticas de flexibilidad y yoga pueden ayudarte cada día a contactar con tu Naturaleza Verdadera.